MONCLOVA, COAH.- En la calle Apóstol Pedro 817, en la colonia Campanario, en una casa de un piso con fachada ocre y cuatro columnas color café, se lucha a diario contra la inevitable decadencia física que los médicos que atendieron a Eduardo de la Cruz le pronosticaron al darle el alta.

Katy Guajardo cuenta que cuando Lalo, como llama a su marido, salió de la clínica, los doctores le dijeron dos cosas: que lo aprovechara el mayor tiempo posible y que perdiera cualquier esperanza de que alguna vez volviera a moverse debido a la grave lesión que sufrió.

Esto porque en medio de una discusión, cuando trabajaba en una carnicería, a Eduardo lo atacó un compañero en septiembre del 2022. En un momento Adair Obed, un joven de 18 años en aquel entonces, se le abalanzó y le clavó un cuchillo que entró por la oreja izquierda y se detuvo en la columna, en la base del cuello.

Si bien los médicos lograron salvarle la vida, el daño a la médula espinal fue irreversible, por lo que Lalo perdió la posibilidad de moverse del cuello para abajo.

Lalo pasó un tiempo en el hospital, luego de la complicada operación que le dejó una enorme cicatriz suturada por dentro, y que a decir de Katy Guajardo, ni las enfermeras lo querían tocar por temor a hacerle daño.

Fue en esas condiciones que se llevó a su esposo a casa, incluso con las suturas todavía y de ahí en adelante todo fue aprender, mostrar entereza y no dejarse vencer.

-¿Cómo fue que conoció a Lalo?-

A Lalo lo conocí a finales del año 2000. Mi papá tenía un negocio, un local de ropa, en el centro de aquí de Monclova y justamente al frente había una frutería muy famosa que de hecho todavía está y ahí trabajaba Lalo. Ahí fue donde nos conocimos.

Yo tenía 15 años en ese entonces, acababa de salir de la secundaria y él tenía 18.

¿Qué dónde vivíamos? Yo viví digamos toda mi vida, desde que nací hasta que me casé, en el Fraccionamiento Aguilar y Lalo tenía poquito de haber llegado, porque él a los cinco años perdió a su mamá y como su papá no se hizo cargo de él, lo mandaron a vivir a un rancho antes de llegar a Saltillo, que se llamaba Dolores.

Allá vivió él desde los cinco hasta los 16 años, más o menos, que fue cuando se vino para acá para Monclova con un tío de él, hermano de su mamá y ya aquí llegó a casa de su abuelita, en la Colonia Guerrero.

Duramos de novios dos años, cuando nos casamos yo tenía 17, él tenía ya 20. Ahorita tenemos 21 años de casados, 21 y medio. De nuestra boda recuerdo que hizo bastante frío. Nos casamos un 11 de enero del 2003, entonces hizo bastantísimo frío, pero bueno igual nos divertimos muchísimo. Nos fuimos y nos tomamos fotos en el parque, así con todo y el frío.

Hoy tenemos tres hijos, nuestra hija mayor tiene 20 años, nuestro hijo tiene 19 y la más pequeña es otra mujer, ella tiene 17 años. Nuestra familia así está conformada, somos Lalo, que su nombre completo es Eduardo de la Cruz Rangel, que en este mes, el día 14 cumplió 42. (Estoy yo) mi nombre completo es María Catalina Guajardo de la Cruz, tengo 38 años, para septiembre si Dios quiere cumplo 39. Nuestra hija mayor es Blanca Nayara de la Cruz Guajardo, tiene 20 años, nuestro hijo del medio es Jaisua José de la Cruz Guajardo, tiene 19 años y la más pequeña es Katie, Katie Quezil de la Cruz Guajardo, que tiene 17 años.

-¿Cómo describen a Lalo?-

Nosotros siempre lo hemos visto como alguien fuerte, por lo que le tocó vivir desde chiquito. Incluso uno de mis primos, cuando pasó esto me decía, “es que todo lo que ha tenido que vivir en su vida y todavía va a tener que pasar por esto”, pero pues bueno, esto todavía lo hace más fuerte. Esa es nuestra visión de él.

-¿Cómo es un día común para su familia? ¿A qué hora inician y a qué hora acaban? –

Nuestro día, mi día en lo personal, empieza aproximadamente a las nueve de la mañana. Es a la hora que despertamos, (bueno) la mayoría de las veces a esa hora despierto yo y Lalo ya está despierto. Antes que nada, me lavo la cara, me recojo el cabello y lo primero que hay que hacer es vaciar su bolsa, su sonda, porque él usa una Sonda Foley para hacer del baño y le doy sus medicamentos.

Fuente: Lidieth Mexicano / Vanguardia / Radio Medios Noticias

Publicado por Mauricio