Además de ser la oportunidad de renovación, la Cuaresma es para México un periodo de liberación, superar la esclavitud del miedo, la violencia, la impunidad, la inseguridad, el consumismo, el maltrato y la indiferencia, aseguró el Obispo Hilario González.

“La Cuaresma, es un periodo de preparación que pide actitudes de renovación, conversión, sacrificio, penitencia y esfuerzo para ser mejores personas y mejores católicos, de acuerdo con el llamado del Papa Francisco.

Hilario González, hizo referencia a que este 14 de febrero, con el Miércoles de Ceniza, inicia el periodo de Cuaresma, es decir, el tiempo litúrgico de disposición a la Pascua de Resurrección, que termina el Jueves Santo.

Explicó que este periodo se caracteriza por ser un momento de penitencia cuya meta es la paz.

“El amor a Dios y amor al prójimo tiene que ser nuevamente nuestro distintivo porque siempre podemos crecer en la experiencia de la caridad”, manifestó.

“Esta preparación pide actitudes de renovación de conversión, tradicionalmente de sacrificio, penitencia, esfuerzo para ser mejores personas, hijos e hijas de Dios. Acordémonos que es un tiempo en donde la caridad, el amor a Dios y amor al prójimo tiene que ser nuevamente nuestro distintivo”, añadió.

Publicado por Mauricio