Una nueva ola de violencia ha azotado a Haití en los últimos días, luego de que la noche del sábado grupos armados asaltaran los dos penales más grandes del país y facilitaran la fuga masiva de reclusos en su exigencia por la renuncia del primer ministro del país, Ariel Henry.

Haití, se ha visto fuertemente amenazado por los niveles alarmantes de violencia, desastres naturales y una migración desesperada; donde un 80% de su capital, Puerto Príncipe, ha sido controlado por las pandillas criminales en los últimos años. Mientras que la tensión se apodera de la ciudad y la población se mantiene en alerta, en un clímax que hace temer que algo va a pasar durante la noche.

Según un comunicado del gobierno, dos prisiones -una en Puerto Príncipe y otra en la comuna vecina de Croix des Bouquets- fueron tomadas durante el fin de semana, liberando cerca de 4 mil 700 reclusos, obligando a las autoridades haitianas a imponer un toque de queda nocturno en un intento de recuperar el control de las calles.

Publicado por Mauricio