Rodolfo Zamora y su esposo Vicente Mancha, conocidos propietarios del anexo Sanaréh, desataron su furia contra reporteros de diversos medios de comunicación al sorprenderlos en plena cobertura de una inspección a su nuevo anexo, ubicado en la avenida Montessori.

Este nuevo establecimiento ha generado sospechas debido a que el anexo anterior, localizado en el bulevar Juárez, fue clausurado por las autoridades ante las denuncias de torturas y malos manejos en contra de los internos.

El anexo Sanaréh no sólo ha sido señalado por su operatividad irregular, sino también por el trato cruel y denigrante que, según múltiples denuncias, brindaban a quienes eran internados allí. En respuesta a estas acusaciones, las autoridades habían clausurado el primer centro en el bulevar Juárez, un golpe que, lejos de disuadir a los propietarios, pareció motivarlos a abrir otro establecimiento en la avenida Montessori.

En el nuevo anexo, ya se rumora que las mismas prácticas inhumanas continúan. Reporteros locales que cubrían la inspección al centro clandestino fueron agredidos verbal y físicamente por Zamora y Mancha, quienes al parecer no toleraron la presencia de la prensa.

A pesar de la agresión, los medios de comunicación presentes reafirmaron su compromiso de informar a la ciudadanía sobre las condiciones de los centros de rehabilitación y las prácticas cuestionables que algunos emplean.

Publicado por Mauricio